Hola, hola:
Me temo que últimamente he recaído en uno de mis muchos pecados, The Beatles y se me ocurren muchos temas de los que hablar sobre esta banda, pero claro, no quiero ni aburrir ni hacer monotemático este blog, así que habréis de disculpar si repito grupo en estos días. Prometo, eso sí, no hablar de ellos en dos hilos seguidos.
De todos modos, creo que es más importante tener un tema del que hablar y éste me ronda la cabeza desde hace unos meses. Y se trata del hecho de que sólo tengo constancia de dos canciones cuyo primer sonido sea tan distintivo y original que todo el mundo es capaz de identificar la canción con sólo escucharlo. ¡Ojo! no hablo de los primeros acordes, la primera palabra, no, hablo del primer sonido, orgullosamente plantado en solitario en el umbral del tema, resonando durante un par de segundos mientras nos abre las cortinas de la melodía que viene a continuación. De ambas canciones, además, se puede decir que fueron fundamentales para la carrera de sus artistas respectivos y que tuvieron un fortísimo impacto en la cultura popular. La diferencia es que una lo fue a nivel global y la otra a nivel español.
La primera es, no podía ser menos, A Hard Day’s Night. Su importancia fue capital, pues se trató de la reválida de The Beatles en EEUU, donde muchos críticos estimaban que iban a ser un grupo de un único éxito. No sólo encabezaba la canción, sino también el disco (el primero con todas las canciones compuestas por The Beatles, como muestra de su mayor madurez) y la película del mismo nombre.
Fue un acto consciente del grupo (con el imprescindible George Martin), el buscar un sonido que sacudiese al oyente y le enganchase desde el principio. Hay muchas teorías sobre la composición exacta de ese sonido vibrante, ansioso y alegre, pero no entraré en ello. Simplemente diré que fue sobre todo una combinación perfecta de la guitarra de un George Harrison en estado de gracia, el bajo de Paul McCartney y el piano de Martin, con la guitarra de Lennon y un ligero toque de Ringo de apoyo. Pero lo mejor es ver el vídeo (el inicio de la película), impagable, con un Harrison estampándose en el suelo a punto de ser devorado por una horda de fans, pero levantándose enseguida descojonándose junto a John Lennon.
Una canción redonda, no tiene la mínima grieta.
La otra canción fue decisiva para lograr que la movida madrileña se dierá a conocer en toda España. Fue el primer éxito rotundo, número 1 durante dos meses y medio, y que provocó que la industria se diera cuenta del gran potencial de la nueva generación. Porque hasta entonces, no nos engañemos, las canciones y grupos de la movida casi nunca llegaban a los primeros puestos en ventas y los músicos más en la onda con mejores resultados comerciales eran La Orquesta Mondragón y, en mucha menor medida, alguna cosa de Alaska (fuera con los Pegamoides o con Dinarama). Ni Radio Futura , ni Los Secretos, ni Nacha Pop, ni Loquillo y los Trogloditas habían logrado un triunfo tan clamoroso (mucho menos otros grupos que, no es que sacasen peores temas, pero tuvieron aún menos repercusión).
Lo único malo del tema es que también marcó la mayoría de edad del movimiento y, por tanto, el comienzo de su fin, pues se perdía la frescura, la expontaneidad y las ganas de juerga por el dinero (se vio que era posible ganar mucho dinero). Se empezó a pensar mucho más en el mercado y los sonidos y las discográficas empezaron a estar más encima de los artistas. El tema es, Lobo-hombre en París de La Unión.
Se inicia con una nota de piano que languidece lentamente. Suena clásico, trágico y casi como un hachazo, lo que ayuda a crear la atmósfera de la canción. Es curioso, suena más a nota para acabar un tema que para empezarlo, de ahí su originalidad. El vídeo, muy bello, cuidado y de los mejores de la música popular española, fue también determinante en lograr que se vendieran más de 200000 discos de dicho LP. Recuerdo lo que me impactó cuando lo vi. Pero lo mejor es dejaros con el vídeo.
ATENCIÓN: ¿No notáis algo raro en el vídeo? Me descubriré ante quién me lo señale. Una pista: fue de lo que más me impactó cuando contemplé el vídeo por primera vez. Me parece vergonzoso que ahora se censure, porque no puedo calificarlo de otra forma. Quien lo haya hecho se ha cargado una obra de arte.
Por último, ¿conocéis alguna canción más que comparta este extraño paralelismo y las características que hay entre estas dos?
Saludetes
Ártabro
P.S. Escucha recomendada: La rebelión de los electrodomésticos de Alaska y los Pegamoides