Hola a todos:
El pasado jueves pude, por fin, ir a ver la película que Julian Temple realizó sobre Joe Strummer y de la que hablé en este post.
Pensé en escribir el viernes un post sobre mi opinión, pero me alegro de que al final no tuviera tiempo y lo hubiera de aplazar hasta hoy, porque la película se ha sido aposentando y dejando una impresión más definitiva, haciendo que una crítica apresurada hubiese resultado injusta e incómoda para mí de volverla a leer.
Este documental trata de la vida de Joe Strummer y la abarca por entero, desde su nacimiento hasta su muerte. Para ello se basa en un montón de material inédito, grabaciones poco conocidas y otras muy famosas, muy bien montadas e intercaladas con declaraciones de amigos, novias, familiares, compañeros de grupo y personalidades del mundo de la música y del cine que, de una forma u otra, se han visto influenciados por el protagonista. Uno de los puntos más fuertes de la película es la inserción frecuente de declaraciones del propio Strummer, así como de canciones que pinchaba en su programa de radio. ¡Qué buen gusto tenía el j*d**!
La verdad es que salí del cine con la impresión de que Joe Strummer fue un c*br*n de mucho cuidado. Fue un matón escolar, dejaba tirada a su novia, a sus amigos, a sus personalidades, todo en pos de la fama. Incluso se atisbaba que The Clash fue un grupo prefabricado por su manager. No obstante, con el tiempo, me percaté de que todos, esas novias, esos amigos de la infancia, esos compañeros de una etapa de su vida, etc… que habían hablado sin tapujos de ese comportamiento del artista, le admiraban, le seguían apreciando. ¿Por qué? Algo no me encajaba.
Probablemente es porque Joe Strummer se dio cuenta a mediados de los 80 de la trampa en la que había caído. Son muy reveladores los fragmentos en los que él mismo dice que conocía perfectamente los fallos y errores en los que habían incurrido grandes bandas del pasado como The Beatles o The Rolling Stones y que él no iba a seguirlos. Después reconoció no sólo que los había cometido todos (drogas, tocar en grandes estadios alejándose del público, lujos, managers viles,…), sino que incluso The Clash inventó algunos nuevos. La narración de la degradación y fin de The Clash es uno de los momentos más interesantes de la cinta.
En el proceso de reconstrucción de su persona tras la ruptura de su banda, Joe Strummer se abrió más a la gente y, del mismo modo que mezclaba músicas de mil estilos en sus temas, comprendió que podía y debía mezclar personas de todos los tipos, que lo importaba era su interior. Así, volvió a ver a viejos amigos de la infancia, comenzó a socializar más y a dialogar, cuando hasta entonces más bien se había dedicado a arengar. En resumidas cuentas, Joe Strummer se humanizó y lanzó un mensaje no tan incendiario y sí más de conocimiento de y entendimiento con los demás. Lástima que cuando volvía a lanzar una carrera musical, muy interesante, con su banda The Mescaleros, falleciera por una dolencia congénita de corazón no diagnosticada.
La película, por tanto, una vez digerida, deja un poso de humanismo en el personaje que, si fuera por los dos primeros tercios de la película, vería imposible.
La recomiendo, por tanto. En Madrid, aún se puede ver, pero apenas en los cines Verdi (no me llevo comisión). Disfrutaréis con la biografía de un músico excepcional y de una banda sonora impresionante.
Os dejo con dos muestras, la primera, una de las primeras canciones que impactaron, y con razón, al joven John G. Mellor. Además, así pongo una canción de Elvis Presley (no estoy seguro de haber puesto alguna y tiene algunos temas que se lo merecen). El tema, bastante fuera de la onda en la que se movía Elvis es Crawfish, completamente empapado de soul y blues sureño, salido de los cajunes de Luisiana. Salía en The King Creole. Por cierto, magnífica voz la de la mujer, Kitty White.
La otra canción es el primer éxito de Joe Strummer como músico. No fue con The Clash, sino con una banda anterior de mediados de los 70, con los que actuaba durante su época okupa. Es muy interesante, porque nos muestra a un Joe Strummer inserto en la movida pub-rock que había en Londres por entonces y que sirvió de fermento para el punk. La banda, de sonido rockabilly abrasivo y básico (vuelta a los orígenes del rock), era The 101er’s y la canción Keys To Your Heart.
Ya me diréis vuestras opiniones y críticas de las películas musicales.
Saludetes
Ártabro
P.S. Escucha recomendada: Get Down Moses de Joe Strummer & The Mescaleros