Exiled from CBGB

Don’t believe the hype

18 Mayo, 2008 · 4 comentarios

Hola a todos:

 

En los últimos días, aparte del martilleo de los medios para que todo el mundo se enterase de la publicación del nuevo disco de Madonna, hemos asistido a otra campaña de bombardeo del marketing musical. Incluso el Telediario de la Primera, supongo que a falta de noticias importantes como la crisis alimentaria, desastres naturales o guerras olvidadas en África, le dedicó más de un minuto al tema. Me refiero al disco de la actriz Scarlett Johannson.

 

Yo no digo que sea mala actriz ni que no sea guapa (aunque creo que la retocan bastante en maquillaje), pero eso no implica que nos tengamos que enterar de cada paso que da ni, mucho menos, que nos lo repitan varias veces al día en distintos programas (musicales, del corazón, noticias,…). No me extrañaría que empezara a caer mal.

La cuestión es que me enteré que sacaba disco. Mi primera reacción fue de incredulidad «¿Pero esta tía canta?» No obstante, dado que la idea sonaba curiosa (la actriz interpretando temas de Tom Waits) y que contaba con el respaldo de importantes artistas (no sólo la anuencia de Waits, sino también la participación de David Bowie), decidí darle una oportunidad. Lo que oí fue esto. El tema es Falling Down.

 

 

What the f*ck??? ¿Qué demonios es esto? ¡Otra vez voces anegadas en medio de una producción ampulosa? ¡Puaff! Lo peor es que suena todo cansado, flácido, sin vida. Sí, pone voz a temas de Tom Waits, pero nada más. A mí no me gusta nada Marlango (odio su sonido sofisticado porque me parece falso), pero si tengo que oír discos de cantactrices, me quedo con la española sin dudarlo, que al menos se lo curra más.

 

Todo tiene el aspecto de ser el proyecto de aprovechar la fama de la actriz para ganar más dinero, esta vez, vía discos. Es una táctica vieja como el mundo del espectáculo, y son incontables los discos de actores y actrices (Doris Day o Dean Martin por ejemplo) y las películas de cantantes (Carlos Gardel, Frank SinatraElvis Presley por poner tres casos antiguos). Esta táctica es tan conocida que hasta en España se viene practicando con éxito desde hace más de medio siglo (y todos sabemos de nombres). Lo malo es que sigamos cayendo en estas trampas tan burdas de la industria, y encima con un producto tan mediocre como éste. 

 

Sin embargo, en mi opinión, la campaña ha sido demasiado evidente. Sobresaturación. Ha agotado a mucha gente. Además, ha sido dirigida a un público (el ciudadano medio que ve la tele) que, mayoritariamente en España, no se compra discos. Me temo que poca gente que sea adicta a ese tipo de programas compre el tipo de música que canta Scarlett Johannson y, bueno, no creo que la gente entendida en música vaya a gustarle el producto que «patrocina» la actriz. 

 

En definitiva, le deseo a Scarlett una buena carrera cinematográfica y que siga realizando interpretaciones tan interesantes como las de Match Point, pero no quisiera ver su disco en lo más alto de las listas de ventas. Sería un premio injusto a la mercadotecnia a costa de la calidad. En cuanto a vosotros, sólo os recuerdo lo que ya tan bien advirtió Public Enemy. Don’t Believe The Hype (que os engañan).

 

Os dejo con una canción, ésta auténtica y ésta bien buena, de Tom Waits: Lie To Me

 

Saludetes

 

Ártabro

 

P.S. Escucha recomendada: Cambalache de Carlos Gardel

 

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