Exiled from CBGB

Dos seguidos

10 Diciembre, 2008 · 1 comentario

Hola a todos:

 

Muchas gracias, Canceleiro, por tu comentario… espero que no te arrepientas si después me desmeleno y empiezo a desbarrar,  jajaja.

 

No obstante, eso no ocurrirá en el post de hoy, que tratará de una rareza. Pero no una canción poco conocida, sino un hecho extraño que se ha dado muy pocas veces (de hecho es el único caso que conozco) en la historia de la música.

 

En alguna ocasión ha sucedido que un artista tiene una racha tan buena de popularidad y productividad que una obra suya “canibaliza” a la anterior, desplazándola sin haberla dado tiempo a que otra lo hiciera. Sé que el ejemplo está muy manido, pero ¿para qué recurrir a otro? En fin, esto pasó, por ejemplo con The Beatles en la época de la Beatlemanía, cuando un sencillo suyo suplantaba al anterior en lo alto de las listas de ventas.

 

Pero el caso extraño que traigo hoy es diferente. Se trata de un equipo de compositores que logró que un número 1 que tuvieron con una pieza que compusieron para un grupo se viera reemplazada en esa posición por otra pieza que compusieron para otro artista. No es algo habitual y los detentadores de tal marca son Tony Macaulay y John MacLeod y ocurrió en un año verdaderamente complicado para conseguir un número 1 (no digamos ya dos seguidos): 1967.

 

¡La cantidad de buena música que salió ese año…! Podríamos pasarnos horas escuchando grandes canciones de ese año y quedarnos alucinados de que ninguna de ellas llegase al primer puesto de la lista de ventas. De poco sirve lamentarse. Nos podemos consolar pensando que al menos la primera de las canciones de este tandem compositivo es conocidilla.

 

Corría noviembre de 1967 y una canción de amor, optimista, un pop con matices soul coronaba la lista británica de ventas. Se trataba de The Foundations con su tema Baby, Now That I’ve Found You.

 

 

No ha pasado como el triunfo más importante de esta banda, curiosamente (dicho mérito se lo lleva el, para mí inferior, Build Me Up, Buttercup), y en España es difícil oírla en las radios; ya se sabe que todo lo que se salga de lo mínimamente trillado lo consideran revolucionario, peligroso y contraproducente. El vídeo es de su actuación en directo (se nota en el fallo vocal del cantante) en Top Of The Pops, que siempre invitaba a los líderes en ventas a interpretar su canción en el programa. He de reconocer que la redescubrí hace poco (hacía muchísimo que no la había oído) y fue una alegría volverla a disfrutar. No es un tema que haya modificado la historia de la música, por supuesto, pero me parece muy agradable, producto de su era en parte y por otra con un atractivo más trascendente.

 

Un par de semanas después, este tema perdía el número 1 en manos de una canción de desamor, pesimista, melancólico, y con un sonido más lírico, hasta diría que perfecto para los estándares de Eurovisión de aquella época. Se trata de Let The Heartaches Begin de Long John Baldry.

 

 

Esta canción no la conocía antes de ver la casualidad en mi libro de listas de ventas británicas. Y la verdad, no me extraña. No es un tema malo, pero no es lo que a mí me gusta en música y, sobre todo, ha envejecido muchísimo peor. Esta canción fue el único número 1 del tal Long John Baldry y una curiosidad que he leído acerca de él es que acabó siendo el que puso la voz al archienemigo de Sonic en la película que hicieron sobre el bichito. ¡Qué cosas se descubren y las vueltas que da la vida! 

 

Poco más me queda por añadir. Simplemente me parecía curioso este hecho y quise, a través de él, poner un par de canciones. Alguna moraleja ronda por ahí, como la tenue correspondencia entre ventas y calidad, la caducidad de los gustos y la capacidad para fabricar temas tan dispares por parte de un equipo de compositores, pero bueno, esas son cosas sobre las que me puedo explayar otros días.

 

Saludetes a todos. Vuestros comentarios son bienvenidos, como siempre.

 

Ártabro

 

P.S. Escucha recomendada: A Whiter Shade Of Pale de Procol Harum

Categorías: Divagaciones · Rarezas