Hola a todos:
Al final, gracias a la mala información que proporcionaba TVE en su propia página web, señalé mal el día en el que iban a soltar el programa del que hablaba en el hilo anterior. No va a ser esta noche, sino que fue ayer hasta entrada la madrugada. Me enteré porque, después de ver un DVD bastante majo, conecté con el mundo irreal de la televisión y coincidió con casi el final del programa.
Como ya os fastidié ver el programa que, estoy seguro, anhelabais ver, voy a machacaros un poco más contando quién ganó. Rosario con un disco en el que canta canciones de otros artistas, incluyendo una de su malogrado hermano y otra de su madre. Parte de mí, es el ambiguo nombre del álbum (os ahorraré juegos de palabras con él). La sensación de ser el protagonista de Atrapado en el tiempo se acentuó todavía más. Tenía que saber quién había ganado el año pasado. Y había sido Miguel Bosé con su Papito. Misterio resuelto. Por dos años consecutivos, un disco sin ninguna canción nueva, sólo versiones, refritos y canelones sonoros. No me molestaré en saber el nombre del productor de ambos discos, pero si me dijeran que ha sido el mismo, no tendría ningún problema en creerlo.
¡Qué inmensa tristeza! ¡Qué depresión ante el panorama cultural oficial español y cómo parece que gusta! Dan tantas ganas de correr lejos y no volver la mirada atrás… Lo peor, no obstante, es la sensación de desaliento que, recientemente, se ha inoculado en mi visión del futuro. No puedo concretaros mucho, pero digamos que hasta hace poco tenía una duda. Ésta era que no sabía si «la gente obtenía lo que le gustaba» o si «le gustaba lo que obtenía». Desde hace muchos años que me afligían consideraciones de este tipo y más desde que descubrí Going Underground de The Jam. Supongo que habré puesto el vídeo, pero lo volveré a poner:
Como decía, tenía esa duda. Pero ya no. Ahora sé que, si bien es cierto que antes a la gente le echaban lo que otros decidían, en la actualidad predomina lo que el público realmente quiere. Y para mí representa una diferencia abismal hacia la desesperanza. La otra opción era terrible, pero al menos cabía pensar que las cosas pudieran cambiar si la gente tomaba el control. Por cierto, es verdad que se ha notado el cambio de perspectiva, no demasiado, ni de forma que me sienta más representado, pero algo sí se nota. ¿Vosotros no lo habéis percibido?
Correr, huir, acelerar y no volver la vista atrás frente la explosión de mal gusto que estoy viendo estas Navidades gélidas y sombrías. Quizás se deba a que, a pesar de lo dicho, no me resigno y sigo buscando mi sol.
Perdonad que me haya puesto tan lírico y “pesimista”. Mañana regreso con un post más alegre para despedir el año y recibir al 2009 con una expléndida canción. Todo este hilo es una pista sobre el tema que pondré.
Saludetes
Ártabro
P.S. Escucha recomendada: Run, Baby, Run de Sheryl Crowe