Hola a todos:
No es difícil adivinar sobre lo que voy a hablar hoy. Efectivamente, me refiero al carnaval Michael Jackson.
Hace un par de hilos hablé sobre la noticia. Acababa de llegar a casa y me pareció que la noticia una mención se merecía en la bitácora. Y sigo pensándolo. Pero lo que no me podía imaginar era todo lo que llegaría en los días siguientes. ¿SE HA VUELTO TODO EL MUNDO LOCO?
Hemos entrado en un circo vergonzoso en el que existen peleas a muerte para ver quién lleva a los titulares la noticia más escabrosa que puedan encontrar sobre el pobre hombre. Conexiones rocambolescas a un restaurante de Madrid donde se custodian un par de zapatos (made in Spain, recalcó el enviado especia) que se probó el cantante, más corresponsales comentando la noticia alrededor del mundo que cuando empezó la segunda Guerra del Golfo, reportajes sobre su vida con imágenes que se repetían incesantemente de una cadena a otra (el vídeo de Thriller, el bamboleo de su tercer hijo en un hotel alemán, planos de él posando con los brazos en cruz en el control antimetales del palacio de justicia donde se veía su caso por presunta pedofilia, etc.). Procesiones de cámaras delante de la estrella que tenía en Hollywood, montones de frikies haciendo el moonwalk, poniendo velas a fotos de revistas donde originalmente ponían a parir (o se reían de él), la grabación de la llamada al 911, investigadores que deshuman una oscura canción del artista donde hablaba del Demerol (ante lo cual gritan «¡Premonitorio, premonitorio!»), periodistas que se preguntan donde está el médico, aparentemente huido, y luego se supo que siempre la policía sabía dónde estaba (¿quizá el objetivo del médico era evitar a los periodistas? Que j*p*t* el médico, que no nos da declaraciones), expertos en tonadilleras, p*t*ll*s de tres al cuarto e hijos y/o chulos de las anteriores, reciclados en analistas de su trayectoria musical y escandalera, datos que se dejan caer con mala baba como que podía estar calvo, pesar apenas 51 kg. o cálculos morbosos sobre la fortuna que pueden hacer ahora sus herederos con la venta de sus discos…
¡Ah, esa es otra! Los herederos, sus hijos, que por momentos parece que se los van a disputar hasta el despedace y al siguiente la madre biológica pasa de ellos y los repudia (comentando así, de pasada, que tampoco eran hijos de Michael Jackson), porque prefiere a sus caballos. Millardos de encuestas para elegir su mejor canción, su mejor vídeo, su mejor escándalo, su mejor color de piel… Y todo esto lo sé viendo telediarios y leyendo periódicos supuestamente serios.
A juzgar por los especiales (incluso revistas serias como Time), la cobertura periodística y demás… ¿es mejor Michael Jackson que Kurt Cobain? ¿Mejor que Freddy Mercury? Por supuesto. ¿Mejor que John Lennon y Elvis Presley? Pscheee… Por ahí le andaría, dicen los medios, ocultando cierto rubor, porque saben que entonces no se les dio tanto bombo a esos sucesos (escala planetaria y de modo transversal) como ahora a Michael Jackson. Eso sí, todos hablan del nacimiento de un mito.
Se han pasado mil pueblos.
Pongamos las cosas claras, al menos desde mi punto de vista. Un mito no se puede crear sin materia prima, ni siquiera se puede crear con una materia prima de poca calidad. Michael Jackson tenía mucho talento. Pero también tuvo un aparato mediático (recordemos sus contratos con P* y otras marcas) que le ayudó mucho y que no tuvieron otros muchos antes (ni después). Además, tuvo la suerte o la desgracia de que los medios de comunicación no le abandonaron cuando su música dejó de ser tan puntera y fresca. Claro que eso se debió a que los mismos encontraron “buenas” historias para llenar sus páginas con sus extravagancias y locuras (Wacko le llamaban).
Sin embargo, para mí Michael Jackson tiene, a su pesar, un lado oscuro musical. Si para mí es fundamental Michael Jackson no es porque epitomiza buena parte del sonido de los 80 (para lo bueno y para lo malo), sino porque se convirtió en la plantilla sobre la que se han diseñado a muchos artistas posteriores. En mi opinión, Justin Timberlake y buena parte de la música comercial actual arranca de la inmensa popularidad que adquirió Jackson. Porque, dejando aparte sus hitos y sus récords, hay algo en lo que Michael Jackson fue el absoluto pionero en la música. Fue el primer artista superventas de escala mundial (Madonna vendría algo después reforzando la línea) al cual su imagen no se le puede asignar ningún instrumento musical. Él era voz y baile (y talento, de acuerdo). En sus conciertos nadie preguntaba cómo se llamaba su guitarrista o el batería. Él era el centro y el foco de atención. Pero habría que preguntarse si eso no lo hizo más sensible a los poderes de las multinacionales al no contar con un grupo detrás en el que hacerse fuerte y saberse deudor en buena parte de patrocinadores, aparatos mediáticos y productores mágicos como Quincy Jones. Esa es su gran herencia para la música actual. Y no me gusta demasiado, para ser sincero.
Os dejo con Gimme Some Truth de John Lennon. Lamento que no se vea o se escuche bien, pero no hay mejor versión y la canción expresa con bastante exactitud cómo me siento con este tema.
Saludetes
Ártabro
P.S. Escucha recomendada: Honesty de Billy Joel
2 respuestas hasta el momento ↓
Victor // 2 Julio, 2009 a 14:33 |
Lo mejor es no hacer ni p… caso de todas las sanguijuelas televisivas!!!
Vamos de mal en peor y esto cada vez se parece mas al lo de Lady Di.
Yo prefiero no mirar, aunque nunca fui muy amante del Pop de MJ, siempre me a tirado mas el Rock, por ponerte un ejemplo el unico trozo que me gustaba el we are de world es cuando salia Bruce dejandose la garganta…
mas mierda!!!
Saludos
V
artabro75 // 2 Julio, 2009 a 21:56 |
Pues sí, porque aparte de notarse cada vez más que el exceso de información no sólo es mala porque ahoga la información verdaderamente relevante, los medios muestran un absoluto desconcierto y se dedican a publicar lo más vergonzoso, aunque no esté corroborado ni contrastado (estoy seguro de que si hubiera publicado en mi blog cualquier disparate grandioso, hubiera hecho que alguien se lo creyera).
Todo esto sin contar con que bastante gente alrededor de Jackson está demostrando una moral bastante cuestionable, lo que alimenta más a la bestia.
Lo peor es que ponen tan difícil no encontrarse con noticias de esto… Está claro que el ser verano ha influido, pero si os fijáis, el modelo de periodismo que se lleva cada vez más es el ensañamiento con un par de temas, tratarlos de forma cada vez más frivola y después pasar a cualquier otra cosa. Estar bien informados es muy difícil. Sólo los que tienen acceso a Internet pueden todavía, si lo pretenden, conocer el mundo en el que viven. Si dependiéramos de los informativos y telediarios… me echo a temblar.
Saludetes