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Yo no fui

7 Julio, 2008 · 9 comentarios

Hola a todos:

 

Por supuesto que nadie llega tarde a comentar ningún hilo. Y gracias por los comentarios. Estoy de acuerdo con Poncho en que los distribuidores se están llevando un porcentaje muy alto del precio final de los discos. Recuerdo que Santiago Auserón comentó que se llevaba mucho más dinero vendiendo el disco por 6 € en su página que vendiéndolo en una tienda por mucho más. Los periódicos y revistas consiguen el objetivo de una amplísima distribución con un recargo en el precio final mucho más bajo.

 

Pero bueno, el hilo de hoy viene por la sugerencia de hablar sobre el Rock in Río. No fui. Así de claro. Y no porque fuese caro. No, por un día de actuaciones el precio es el que se puede encontrar en otros festivales multitudinarios como el FIB o el Summercase. Tampoco carecía el cartel de artistas a los que me gustaría ver, aunque hay que decir que tampoco había ninguno por el mataría por ver. Tampoco fue por temor al calor, a pesar de que es cierto de que lo paso muy mal en verano, ni por estimar que irían demasiadas personas. He estado en festivales multitudinarios y con calor y no me arredraría en un momento dado.

 

El motivo está relacionado con su carácter marcadamente mercantil, pero no por contar con tropecientos patrocinadores, publicidad en las pantallas gigantes, calles comerciales, norias, atracciones de feria, etc. No, eso no me preocupa, pues no soy una persona especialmente consumista, paso de esos mensajes y, hasta cierto punto, comprendo que es algo necesario para reunir un buen cartel. Lo malo es lo que conlleva que sea un festival tan mercantil. Primero, comporta ciertas concesiones cuyo fin sea atraer una gran afluencia de gente. De ahí la presencia de artistas que no casaban bien con otros. Neil Young, Bob Dylan y The Police compartiendo cartel con Shakira, Alejandro Sanz, Estopa y El Canto del Loco. Uff, un poco forzado. Pero bueno, me lo podría haber tomado como descansos entre actuaciones que me interesasen. El problema es que programar a tales artistas populares provoca que acuda mucha gente a verlos que, desgraciadamente, se quedan a ver los otros conciertos, los de artistas que no controlan.

 

Hablan. Hablan mucho, tal vez por no estar acostumbrados a oír música de otros estilos. Generalmente se ponen a hablar de trivialidades (lo que van a hacer después, llaman por teléfono a colegas para ver dónde están, comentan lo muermo que ha estado Bob Dylan que no ha saludado en español,…).  No respetan a los que quieren ver las actuaciones. Ya lo he vivido antes y siempre consiguen desquiciarme. Lo malo es que creen que deben ver esas actuaciones, pero no porque les gusten (puede que no conozcan ni una canción de ellos), sino porque saben que se les considera mitos y que queda bien decir que los has visto. Lástima que no practiquen esa honestidad que les llevase a aprovechar ese momento para ir a tomar una copa o ir a cenar (y que yo haría con un concierto de El Canto del Loco, porque no lo voy a entender, no me lo voy a pasar bien y puedo estar quitando un buen sitio a alguien). No niego que habrá fans de Estopa que les encante Neil Young o Franz Ferdinand, pero sí estoy seguro de que el perfil de asistentes a sus respectivos conciertos es bastante diferente. Por favor, que nadie lo interprete como snobismo. Respeto a toda esa gente, pero este comportamiento existe, es algo innegable y me molesta, me molesta muchísimo.

 

Así que me temo que no, que no podría soportar pagar un pastizal por estar apretujado en una multitud, pasando calor, sin poder ver el concierto y, encima, con unos «compañeros» comentando lo bien que debería ser pasarse a probar la tirolina mientras intento escuchar una canción que me gusta. Por eso no fui.

 

 

En su lugar, vi parte de las retransmisiones de La 2. Malas, en general. El presentador (¿es el payaso que presenta un concurso en el que hay que adivinar identidades? ¿Es el que se cree gracioso y guapo, el terror de las nenas y es en el fondo un histriónico?) demostró una falta de conocimientos musicales bestial. No se privó de dejar caer que el concierto de Dylan no le gustó y de llamar «modernikis» a los que había ido a ver a Franz Ferdinand. ¿Modernikis? ¿No podrían haber llamado a filas a tantos expertos que tienen en Radio 3? Conexiones ridículas con reporterillos a pie de público, entrevistas espantosas a artistas e invitados «de excepción». Todavía recuerdo la cara de flipe que se le quedó a una antigua presentadora de Fly Music (lástima que no fuese la presentadora del evento, pero me alegré al ver que había sido rescatada de los restos del malogrado canal) al entrevistar a una modelo que pasaba por allí e iba de enteradilla rockerilla cuando sin rubor confesó que ella había ido solamente a ver a Lenny Kravitz, que acababa de llegar y que no había visto nada de Franz Ferdinand. Aparte, el sonido en muchas actuaciones era pésimo, mal tomado. Los cortes publicitarios de escándalo y juzgado de guardia.

 

En resumen, muy mal la retransmisión. Y que no me hablen de dificultades técnicas, que fueron peores en el Live 8 y se oyeron maravillas tan bien registradas como ésta. Pink Floyd y Confortably Numb.

 

 

Y ahora, un pequeño tema para la polémica. Se ha dicho que el concierto de The Police fue de lo mejor del festival. No sé, no vi todo el festival. Pero sí sé que me aburrí como una ostra con el concierto de The Police visto por la tele. No soy un fan rendido de ellos, pero me gustan algunas canciones suyas y, sinceramente, cuando las oí, me decepcionaron. ¿Por qué cortar su evolución con solos de guitarra sin una finalidad clara? Adoro Roxanne, pero no la versión que tocaron allí, prolongada, estirada como piel tras inyección de botox, con esas largas digresiones medio étnicas, medio exhibicionistas. ¡Hala! Ya podéis lincharme por esta opinión.

 

En fin, ahora que lo pienso, dado el carácter del festival, el presentador era justo el adecuado para el perfil de asistente que querían que acudiese. Quizás por eso no me gustó.

 

¿Cuál es vuestra opinión? Comentad libremente, tanto de este tema como de cualquier otro.

 

Saludetes

 

Ártabro

 

P.S. Escucha recomendada: Memory Of A Free Festival de David Bowie

Categorías: Críticas · Divagaciones · General · Noticias

Casualidad múltiple

13 Junio, 2008 · 3 comentarios

Hola a todos:

 

Me alegro mucho, Poncho, de que te hayan gustado las canciones. La verdad es que me sigo sobrecogiendo cuando las escucho y asombrando de que haya sido posible.

 

Entrando en el tema de hoy, poco antes de marcharme a Nueva York cayó en mis manos el último disco de Sheryl Crow, llamado Detours. Me gustó bastante y hablaré de él más extensamente en otro post, pero la cuestión es que una canción en concreto me pareció preciosa, digna de lo mejor de su discografía. Se llama Gasoline y no podría ser más actual, pues habla (en un tono irónico, inteligente y… apocalíptico)  de lo que ocurrirá cuando se acabe la gasolina en el mundo. La letra es una pasada de por sí y la canción tiene un ritmo muy pegadizo. Os copio la letra.

 

Way back in the year of 2017
The sun was growing hotter
And oil was way beyond its peak
When crazy Hector Johnson broke into a refinery
And the black gold started flowing
Just like Boston tea

It was the summer of the riots
And London sat in sweltering heat
And the gangs of Mini Coopers
Took the battle to the streets
But when the creed was handed down
For no more trucks and no more cars
They threw cans of petrol through the windows at Scotland Yard

Gasoline
Will be free, will be free
Gasoline
Will be free, will be free

When the Mounties stormed the palace of the Saudi family
They held them up for ransom
Without disturbing their high tea
But their getaway was shaky
They stalled in the Riyadh streets
Cause you can’t make it very far
When your tank is on empty

The final can of gasoline was loaded on a truck
And driven through the streets of Agra to the palace aquaduct
You see, all the majesty of worship that once adorned these fatal halls
Was just a target to the angry
As they blew up the Taj Mahal

Gasoline
Will be free, will be free
Gasoline
will be free, will be free

Gary ran a market way down in Tennessee
Where all the farmers got together and talked about this great country
But when the government turned its back on farming
Man, what I hear
They dragged the pumps out of the ground
With a big vintage John Deere

I’ve got soldiers on my payroll
Standing guard on my front drive
Snipers on the roof poised at those
Who don’t want me alive
Cause they audited my taxes
My family under threat
Cause I’ve got a message and a megaphone
And I’ll scream it to the death

Gasoline
Will be free, will be free
Gasoline
Will be free, will be free

You got the farms in Argentina
Making fuel from sugar cane
You got the bastards in Washington
Afraid of popping the greed vain
Cause the money’s in the pipeline
And pipeline’s running dry
And we’ll be the last to recognize
Where there’s shit there’s always flies
  

Pues bien, me voy a Nueva York y decidí que podría ser interesante acudir a algún concierto. Miro las actuaciones previstas y veo que Sheryl Crow va a dar un concierto durante mi estancia y encima… en Central Park, concretamente en el Rumsay Playground, un espacio que se suele utilizar para practicar deportes, pero que es la sede del Summerstage, que es el festival anual que ofrece un ciclo de conciertos gratuitos veraniegos en Central Park  y con actuaciones para todos los gustos, desde música latina como Julieta Venegas o Plastilina Mosh hasta independientes como Vampire Weekend o Battles. ¡Vamos! Igualito que en Madrid.

 

Quise comprar entradas, pero estaban agotadas. Sin embargo, durante uno de mis paseos por la ciudad, pasé por allí y vi que era un espacio tan abierto que el concierto se podría seguir sin problemas desde el exterior. Así que me dije que era mi oportunidad de oro para «asistir» a un concierto de Sheryl Crow, dado que no se prodiga mucho por este lado del charco.  

 

Cuando fui, había bastantes reventas que te entraban con «There’s a nice show tonight. Wanna some tickets? », pero ya me había decidido a estar en el exterior y, aparte, no me gusta el concepto de los reventas. Me instalé justo detrás del recinto, veía la última fila de espectadores y las luces del escenario, no muy diferente a lo que veo cuando voy a un concierto y tengo mala suerte con la gente que está delante de mí, pero a cambio me podía sentar en el cesped y hasta montar un pic-nic. Bastante gente lo estaba haciendo.

Fue delicioso, mientras la tarde se reencarnaba en noche, el concierto atronaba (se oía de maravilla) y me hacía disfrutar con las canciones que iba interpretando la artista. Casi había más animación fuera que dentro, puesto que, al ver a la gente de la última fila, me di cuenta de que no se pusieron de pie en ningún momento y fuera la gente se movía, aplaudía y comía de lo que había traído de merienda-cena. Un par de hombres pasaba entre los grupos de personas, tirando de un pequeño carrito de estos de llevar maletas o mochilas escolares y una gran bolsa, musitando «cerveza» y «beer». 

 

Supongo que fue casualidad que justo cuando los postreros rayos del sol lo doraban todo sonó esta canción. Pero había una sorpresa. No me había dado cuenta, pero la canción original guarda en algunos momentos, como el estribillo o la última estrofa, un parecido rítmico muy grande con Gimme Shelter de The Rolling Stones. Y ella lo aprovechó para transitar, en la última parte de la canción, entre uno y otro tema, creando una atmósfera todavía un poco más oscura.

 

Fue un momento mágico, lo recordaré siempre, así como el olor y las llamitas de las velas aromáticas que la gente encendió para iluminar sus jiras (sí, he escrito jira y está bien escrito) cuando cayó más la noche. Me fui contento, pensando en que debía escribir sobre ello en este blog, cosa que acabo de cumplir.

 

En fin, que si añado que en el vuelo de vuelta, dentro de la selección musical que la compañía ofrecía para escuchar y pasar el tiempo, estaba el disco Detours, me quedó claro que este viaje a Nueva York se me quedará grabado como el «viaje “Sheryl Crow” a Nueva York». Os dejo con esta canción en la misma versión que yo escuché, interpretada en otro concierto de su gira (ahora sí con «g»), también en Nueva York, pero cuando recién presentaba este nuevo disco. 

 

 

 

Por último, sí, soy consciente, ya lo dije antes, de que esta canción en particular, tiene una letra bastante de actualidad (todavía más «casualidad»). Bueno, no renuncio a la actualidad en mi blog, así que eso que gano.

 

Saludetes  

 

Ártabro

 

P.S. Escucha recomendada: Run Baby Run de Sheryl Crow (por increíble que parezca, no la tocó)

 

Categorías: Críticas · Divagaciones · Personal

Reconciliación

10 Junio, 2008 · 1 comentario

Hola a todos:

 

Después de varios hilos bastante amargos, voy a ponerme optimista y decir que también hay luces en el horizonte, que también se hace música en España que consigue que un hormigueo me recorra el cuerpo y exulte de alegría.

 

Quizás no soy del todo objetivo, porque se trata de uno de mis artistas favoritos, pero ¡qué demonios! es mi bitácora y lo voy a poner por las nubes. Se trata del nuevo trabajo de Santiago Auserón, esta vez con la Original Jazz Orquestra del Taller de Músics.  

 

La idea que dio origen al proyecto no me llamaba la atención, la verdad. Me parecía una dilación más en la carrera de Santiago Auserón, que se perdía en discos de versiones y giras sin disco con temas nuevos como apoyo. En fin, casi lo que menos se desea de un artista al que crees que todavía puede ofrecer mucho. En este caso se trataba de una colaboración entre el artista y Enric Palomar. Éste último había recibido el encargo, por parte de la Orquestra, de adaptar un tema de Santiago Auserón para celebrar el 25 aniversario de dicha institución. Esto llevó a invitar a que el cantante interpretase dicho tema en una actuación, y dado que a Santiago le gustó el resultado, de ahí a decidir adaptar una docena más de canciones y de realizar una gira conjunta vino todo rodado.

 

Como decía, no le tenía demasiada fe, no acababa de ver temas de Radio Futura o de algunos álbumes de Juan Perro en clave de gran orquesta o de jazz. Pero dado que ofrecían una descarga gratis de dos de los temas del disco que han terminado por sacar me dije que no tenía nada que perder.

 

¡Vaya si tenía que perder! Me volvió loco. Me alucinó. Realmente habían conseguido dar una nueva sonoridad a temas que tenía muy trillados (y que aún así me seguían hechizando). Hacía mucho tiempo que una canción en español no me ponía los pelos de punta. Parece mentira que experimentos de este tipo todavía quepan en España. Lo que ya es más normal es que no creo que oiga estos temas en ninguna radiofórmula, ni en cadenas alternativas (en unas por su sonoridad deliciosa que no casa en absoluto con lo que se lleva, pista de baile, y en las otras porque consideran a Santiago Auserón demasiado comercial y viejo para acomodarlo entre grupos que todavía dan vueltas a los tres acordes que aprendieron). Y eso que los resultados podrían situarse en algún caso cerca de los de Lágrimas Negras, pero cambiando el elemento flamenco por el rock, lo que vuelve menos comercial en nuestro país.

 

En fin, bocatto di cardenale que se ofrece gratis en este enlace. No os desvelo nada sobre a lo que suena ni sobre cómo canta Santiago Auserón. Sólo diré que son dos canciones: El carro del álbum Mr Hambre, que pasa a estar interpretada únicamente mediante voz y piano (¡y para qué más!) y El tonto Simón de De un país en llamas, con la orquesta y formación rock a todo gas (¡y qué menos!). Altamente recomendado. Si queréis descargaros el disco entero, sólo son 6 €. Otro hecho inconcebible. Todavía hay esperanza.

 

Saludetes

 

Ártabro

 

P.S. Escucha recomendada: El Joraique de Juan Perro

Categorías: Críticas · General · Rarezas

Paletadas II: ¿Por qué lo llaman rebeldía cuando quieren decir zafiedad?

5 Junio, 2008 · 2 comentarios

Hola a todos:

 

Bueno, este es el otro tema que me dejé en el tintero, que aún colea desde hace tiempo, del que no pude hablar por estar fuera y sobre el quiero comentar. Me refiero, no podía ser de otro modo, de Eurovisión y la participación española.

 

No entiendo cómo la gente podía llegar a pensar que podíamos llegar a ganar con semejante conjunto desordenado de sonidos (llegué a oír que según una encuesta casi un tercio de los entrevistados opinaba que ganaría España). No entiendo tampoco como es que, a posteriori, mucha gente está contenta con lo que ha pasado. Incluso dicen que ha sido un triunfo porque hemos quedado mejor que los últimos dos años o así, que se ha demostrado que estamos en el buen camino, que nos hemos burlado del festival, que hemos demostrado sentido del humor… El que no se consuela es porque no quiere.

 

Lo primero, si se considera que la mejor clasificación de nuestro país como indicativo de un acierto en el proceso de selección, me temo que el camino a seguir está claro. Retomar Operación Triunfo como sistema de elección de cantante y canción, porque, a menos que me equivoque con mis matemáticas, el puesto 16 (¡de 25!) es peor que el logrado por Rosa o los que vinieron después, todos entre los 10 primeros. Y tiemblo sólo ante la posibilidad de que vuelva cualquier tío lozano a presentar un engendro así.

 

Por otro lado, ¿dónde está la burla? ¿Dónde nos hemos reído del festival? ¿Qué hemos criticado del mismo? Por poner un símil, un invitado a una fiesta que irrumpe en ella borracho y monta un numerito en una fiesta… ¿degrada la fiesta? ¿la critica? ¿No será que lo único que consigue es ponerse él mismo en ridículo? En todo caso, si creemos que hemos conseguido poner en evidencia el carácter trasnochado, chabacano y falso de Eurovisión, ha sido una victoria pírrica, un sacar el ojo al otro quedándonos nosotros ciegos. Muy bien.

 

Pensemos en lo que hemos conseguido. Los europeos habrán oído este tema una vez en su vida y nunca más volverá a cruzarse con ella. Nosotros hemos tenido (y posiblemente durante todo el verano tendremos) que soportar el temita de las narices por todos lados, con una coreografía vergonzosa, un ritmo más vacío que el bolsillo de un pensionista a fin de mes y una letra execrable. Y a lo peor hemos abierto la puerta a cosas todavía más espeluznantes (siempre consiguen superarse).

 

Porque, por favor, no pensemos, no tengamos la presunción de creer que los europeos se han reído de lo lindo con nuestra aportación rebelde al festival. Hemos llevado un chiste español burdo y grueso, que sólo se puede entender desde nuestra perspectiva local. Sucede en todos los países, todas las culturas. Todas poseen una parte de la misma que es común a casi cualquier humano, todos podemos entenderla, apreciarla, sentirnos identificados. Pero otras partes no son tan «universales», sino que son cada vez más de carácter local y se van entendiendo cada vez menos si no conoces el entorno cultural que las han propiciado. El beisbol no se comprende en Europa, en muchos países comer caracoles es algo asqueroso… En el humor esto se ve claramente; hay un humor, unos humoristas cuyo talento sólo es apreciado desde unas determinadas coordenadas socio-culturales. Yo no entiendo la pasión de los italianos por el cómico Totó (en Cinema Paradiso se puede ver un par de escenas de sus películas), pero me figuro que ellos no se reirán con Chiquito de la Calzada (yo tampoco, pero en fin, muchos españoles sí).

 

Pues bien, de la misma forma que no deberíamos pretender que nos entiendan en Europa y nos voten si llevamos una canción flamenca (y ya ha pasado), no podemos pretender que comprendan lo que hemos hecho. No, hemos llevado un chiste español, de los zafios, de la altura de Torrente o Los Morancos. Y claro, hemos hecho el ridículo. Tengo amigos que me lo han dicho.

 

Si queríamos denunciar al festival, su politiqueo y colegueo entre países, su carácter cada vez más estrafalario, la opción era muy clara. No haber ido. No pagar, tal como se hace, por ser un país que pasa directamente a la final, a la cual no habríamos llegado con lo de este año. Italia ya hace tiempo que lo hizo. Nosotros preferimos decir que vamos a reírnos del festival, cuando lo único que hacemos es demostrar ante toda Europa la categoría musical que nos gastamos (ya sé que no es el mejor foro para dar a conocer a lo mejor que tenemos como Fito y los Fitipaldis o Quique González, pero es que mandar bodrios es peor). 

 

En fin, me callo que si no me caliento más. Os dejo con la que, probablemente es la mejor canción que jamás pasó por Eurovisión (no ganó, evidentemente). Pero la historia hizo justicia. Domenico Modugno y Volare.

 

 

Saludetes

 

Ártabro

 

P.S. Escuha recomendada: Puppet On A String de Sandie Shaw 

 

 

 

 

Categorías: Críticas · Divagaciones · General · Noticias

Un premio que se merecería

20 Mayo, 2008 · 2 comentarios

Hola a todos:

Hoy comienzan las deliberaciones del Jurado del Premio Príncipe de Asturias de las Artes y me ha alegrado mucho ver entre los candidatos a un auténtico genio a la altura de Bob Dylan (por nombrar a otro ganador), pero que desgraciadamente suele quedar olvidado. Me refiero al inmenso Ennio Morricone. No es que se merezca el premio, es que es una vergüenza que una persona que ha hecho tanto por divulgar la música clásica, no sea más reconocido.

 

Se puede popularizar y hacer accesible la música clásica (sin baratear su calidad) de varias formas, pero él eligió una especialmente bella. Él decidió crear y es el creador de centenares de temas musicales de películas, series, obras más formales, etcétera, que han pasado a formar parte de la banda sonora de las vidas de varias generaciones. Durante demasiado tiempo, por snobismo musical, se ha minusvalorado su aportación, considerando que trabajar en bandas sonoras de películas, algunas de ellas «del Oeste» era «poco serio», que no se le puede llamar eso música clásica. Sin embargo, con el paso del tiempo, esa opinión está cambiando, se empieza a reconocer su calidad compositiva, su sabio uso de los silencios, la incorporación de instrumentos atípicos a las orquestas, y que sus obras han logrado atraer a muchas personas al mundo de la música clásica. Su categoría superior y su maestría se demuestran en que con 80 años, sigue componiendo piezas enteras, completas, escribiendo las partes de cada instrumento, a diferencia de otros compositores de bandas sonoras que utilizan orquestadores.  

 

5 veces fue nominado a los Oscar (por las bandas sonoras de Días del cielo, La misión, Los intocables de Elliott Ness, Bugsy y Malena), no ganándolo en ninguna ocasión. Viendo los vencedores, la injusticia fue manifiesta en algunos casos. En otros casos, lo que es alucinante es que ni siquiera alcanzara la nominación (me vienen a la mente Érase una vez en América, Érase una vez en el Oeste, ¡Cinema Paradiso, por Dios!, Por un puñado de dólares, y muchas más). Quizá por ello, con la conciencia remordiéndoles el corazón, en 2007, le concedieron un Oscar honorífico por toda su carrera, por su inmensa aportación, también, a la música de las películas. No creo equivocarme si digo que hay películas que se recuerdan más por la banda sonora que él les proporcionó que por el film en sí, pero de lo que estoy seguro es de mucha gente se ha emocionado, ha llorado, ha reído, ha abierto el baúl de los recuerdos al escuchar algunas de sus composiciones. Y de eso trata la buena música, de eso trata el arte, de eso trata la vida.

 

Sirva este hilo de homenaje. A partir de aquí, varios vídeos, primero, un par del Oeste:

 

Se habla mucho de Los Soprano, pero para mí la serie definitiva sobre la mafia, fue, es y siempre será, La Piovra, también con música de Morricone. Te introduce directamente en ese mundo espantoso, cerrado, trágico y violento, donde unos pocos justos tenían que luchar contra un inmenso monstruo que viciaba todo lo que tocaba.

Un par más de películas y más temas magistrales.

 

Se me ha quedado corto el reconocimiento (ni siquiera he puesto hasta ahora nada de ninguna de sus obras nominadas a los Oscar), de modo que si le conceden el premio (y tal vez incluso si no), prometo poner algún tema más. Cerraré el post con el de su última nominación, por la película Malena, que perdió ante la banda sonora de Tigre y Dragón.

 

 

Saludetes

 

Ártabro

 

P.S. Escucha recomendada: La Califfa de Ennio Morricone

 

 

 

 

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