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Entries categorized as ‘Rarezas’

Rarezas XIII - Free Bird (directo)

25 Junio, 2008 · 2 comentarios

Hola a todos:

 

Creo que el título del hilo lo dice todo, así que no me extenderé mucho.

 

Hay en el mundo de la música un puñado de canciones míticas, que generación tras generación marcan a quienes las escuchan por primera vez. Esas canciones son como un camino a Damasco, convierten a escépticos del rock, provocan juramentos de fidelidad al espíritu que las anima, crean un recuerdo instantáneo. Free Bird es una de ellas. Todavía recuerdo lo que hacía la primera vez que la oí y la locura que experimenté. Todo en ella es grande, la letra, la melodía y, sobre todo, la progresión que la lleva a un clímax de cinco minutos de solos de guitarra espectaculares que remedan el vuelo de una paloma volando libre en un cielo despejado, cada vez más alto y más rápido.

 

Sí, sé que esta es la sección de rarezas y sé que Free Bird no es precisamente una desconocida. Pero lo que es una rareza y una preciosidad es esta versión en directo, de un concierto de la banda el 4 de julio de 1977 en Oakland, apenas unos meses antes de que un desgraciado accidente de aviación se llevase la vida de varios miembros de la banda de rock sureño. La voz de Ronnie Van Zant suena apasionada, convincente y cercana, pero con una escalofriante sensación ominosa subyacente. Tal vez esto último se deba a que sabemos ahora lo que le iba a pasar dentro de muy poco. No obstante, esa sombra planea realmente por toda la canción. Basta mirar su letra de despedida que empieza con «If I should live here tomorrow, will you still remember me?», hecha como homenaje a la memoria del malogrado Duane Allman, miembro de la otra gran banda sureña The Allman Brothers Band. Sin saberlo, en realidad habían escrito y estaban interpretando su propio réquiem. 

 

Enlazando con el tema del anterior post, viendo este vídeo, reto a cualquiera que se atreva a decirme que esta canción se hizo pensando en ganar dinero. Los artistas de verdad, cuando crean, no piensan en dinero ni en ganar dinero con su arte. Y reto a cualquiera a que me diga que no existirá siempre gente dispuesta a reconocer y retribuir a los artistas por bestialidades como ésta.

 

Nada más, os dejo con Lynyrd Skynyrd y su Free Bird, con las guitarras más plenas de vida de los 70. Lástima (¡y qué m**rd*!) que el vídeo acabe justo cuando estaban a punto de rematar el tema, aunque sí ya habían tocado «la parte española», como la denomino yo por su sonido medio pasodoble, medio bolero.

 

  

 

Saludetes

 

Ártabro

 

P.S. Escucha recomendada: Midnight Rider de The Allman Brothers Band

Categorías: Rarezas

Reconciliación

10 Junio, 2008 · 1 comentario

Hola a todos:

 

Después de varios hilos bastante amargos, voy a ponerme optimista y decir que también hay luces en el horizonte, que también se hace música en España que consigue que un hormigueo me recorra el cuerpo y exulte de alegría.

 

Quizás no soy del todo objetivo, porque se trata de uno de mis artistas favoritos, pero ¡qué demonios! es mi bitácora y lo voy a poner por las nubes. Se trata del nuevo trabajo de Santiago Auserón, esta vez con la Original Jazz Orquestra del Taller de Músics.  

 

La idea que dio origen al proyecto no me llamaba la atención, la verdad. Me parecía una dilación más en la carrera de Santiago Auserón, que se perdía en discos de versiones y giras sin disco con temas nuevos como apoyo. En fin, casi lo que menos se desea de un artista al que crees que todavía puede ofrecer mucho. En este caso se trataba de una colaboración entre el artista y Enric Palomar. Éste último había recibido el encargo, por parte de la Orquestra, de adaptar un tema de Santiago Auserón para celebrar el 25 aniversario de dicha institución. Esto llevó a invitar a que el cantante interpretase dicho tema en una actuación, y dado que a Santiago le gustó el resultado, de ahí a decidir adaptar una docena más de canciones y de realizar una gira conjunta vino todo rodado.

 

Como decía, no le tenía demasiada fe, no acababa de ver temas de Radio Futura o de algunos álbumes de Juan Perro en clave de gran orquesta o de jazz. Pero dado que ofrecían una descarga gratis de dos de los temas del disco que han terminado por sacar me dije que no tenía nada que perder.

 

¡Vaya si tenía que perder! Me volvió loco. Me alucinó. Realmente habían conseguido dar una nueva sonoridad a temas que tenía muy trillados (y que aún así me seguían hechizando). Hacía mucho tiempo que una canción en español no me ponía los pelos de punta. Parece mentira que experimentos de este tipo todavía quepan en España. Lo que ya es más normal es que no creo que oiga estos temas en ninguna radiofórmula, ni en cadenas alternativas (en unas por su sonoridad deliciosa que no casa en absoluto con lo que se lleva, pista de baile, y en las otras porque consideran a Santiago Auserón demasiado comercial y viejo para acomodarlo entre grupos que todavía dan vueltas a los tres acordes que aprendieron). Y eso que los resultados podrían situarse en algún caso cerca de los de Lágrimas Negras, pero cambiando el elemento flamenco por el rock, lo que vuelve menos comercial en nuestro país.

 

En fin, bocatto di cardenale que se ofrece gratis en este enlace. No os desvelo nada sobre a lo que suena ni sobre cómo canta Santiago Auserón. Sólo diré que son dos canciones: El carro del álbum Mr Hambre, que pasa a estar interpretada únicamente mediante voz y piano (¡y para qué más!) y El tonto Simón de De un país en llamas, con la orquesta y formación rock a todo gas (¡y qué menos!). Altamente recomendado. Si queréis descargaros el disco entero, sólo son 6 €. Otro hecho inconcebible. Todavía hay esperanza.

 

Saludetes

 

Ártabro

 

P.S. Escucha recomendada: El Joraique de Juan Perro

Categorías: Críticas · General · Rarezas

Rarezas XII - Una eternidad

10 Mayo, 2008 · No hay comentarios

Hola a todos:

 

Otra vez me sucede que voy dejando poco a poco que pase el tiempo y no añado canciones a esta sección de periodicidad impredecible. Lo peor es que ahora poseo bastantes temas que encajan perfectamente en la sección, por lo que no es falta de material, sólo de oportunidad.

 

En fin, menos quejarme de mí mismo y más ir al grano. En varias ocasiones he tratado en el blog sobre que hay que estar abiertos a cualquier estilo musical, cualquier nuevo sonido o incluso a cualquier artista. Siempre hay una posibilidad, por mínima que sea, de ser sorprendidos por una genialidad que produzcan. Es triste perderse algo bueno por un principio de «pecado de origen».

 

Es verdad, sin embargo, que en el caso de artistas españoles, la posibilidad de que un cambio sustancial tenga lugar es mucho menor. Los artistas y cantantes españoles están, en general, muy constreñidos y el término «evolución» no es comprendido por la industria musical española, que debe considerar que significa algo así como «lavado de cara» o «cambiar un poquito, lo mínimo para que no parezca que siempre es lo mismo, pero sin arriesgarnos a perder a su público». Basta recordar la «evolución» musical que ha experimentado Estopa… 

 

Por eso esta rareza tiene un especial valor para mí. Primero, por ser un producto hecho en nuestro país, donde este tipo de perlas escondidas no se suelen dar. Y, por otro lado, por ser de una artista cuya trayectoria, dicho pronto y mal, me la ha traído al pairo. No me gusta lo que hace ni lo que ha hecho, salvo este tema. Precisamente por ello es una lástima, me digo después de oírlo, que no decidiera arriesgar y seguir por este camino, porque creo que podría haber conseguido que buena parte de su público la siguiese. Hubiera sido algo realmente fresco en la música comercial española. Pero, dado que es una artista que canta lo que la echen, depende de lo que la discográfica le proporcione, y ésta prefiere que siga con temas chicle-pop con ramalazos «anastaciados» (como mucho).

 

La artista en cuestión es Rosa López, sí, Rosa de España, la ganadora del primer Operación Triunfo. Realizó hace años una colaboración a primera vista contranatura con el grupo catalán 12Twelve. Y la canción resultante está muy bien, con un sonido smooth-jazz y pizcas de chill-out, una interpretación vocal de Rosa muy sentida, una instrumentación impecable y una letra que no es tonta. El único fallo que tiene, y es terrorífico, es la apestosa coda que posee (si pudiera seccionarla y eliminarla sería feliz), con un sonido de consola de videojuegos de los primeros 90 y el remate de una voz que suena adormilada preguntando «¿Dónde estás?». Pero si dejáis de oírlo antes (a los 2′ 57”), os parecera haber escuchado un tema muy fino y sofisticado, cosa rara en el panorama español. Sólo se puede encontrar, que yo sepa en un disco recopilatorio llamado De Benidorm a Benicàssim.

 

Os dejo, sin enrollarme más, con Rosa + 12Twelve y la canción Una eternidad.

 

 

Saludetes

 

Ártabro

 

P.S. Escucha recomendada: Beleça de Alcohol Jazz

 

Categorías: Rarezas

Curioso, notable y sobresaliente

30 Abril, 2008 · No hay comentarios

Hola a todos:

 

Últimamente estoy echando la vista atrás y veo que he dejado temas abiertos en los que anunciaba que me explayaría. Por eso, porque algunos merecen ser cerrados, vuelvo sobre ellos. En este caso, se trata de mi opinión sobre los mashups, de los que hablé  en el último post de Rarezas.

 

Hay quien puede considerar que los mashups lo único que hacen es reciclar ideas y aportar nula originalidad. En parte es cierto que no hay nada nuevo en los mashups (todo lo que se escucha, pertenece a otros temas), pero creo que no se le hace del todo justicia a este tipo de canciones. Si lo trasladamos al terreno visual sería como negar calidad artística a los collages. En mi opinión, hay que ir más al fondo.

 

Vaya por delante que la mayor parte de los mashups no me gustan, pero porque se dedican a unir temas que no me dicen nada (veo muchos emparejamientos de hip-hop con chiclepop), siendo el resultado tan mediocre como me lo parecen cada una de las partes que lo componen. Pero eso es por el estilo de los temas empleados, no tiene nada que ver la técnica. Quitando esto, hay mashups malos de remate, con uniones mal realizadas, encajes dislocados entre los temas o simplemente, una superposición de elementos que hagan que todo suene confuso.

 

En otras ocasiones, empero, la unión es buena y la canción fluye de forma natural… y sin embargo, no hay química. No me salta la chispa de la emoción al oírla. ¿Cuándo sucede esto? Generalmente, cuando se unen dos canciones que, ya de por sí, son parecidas. Entonces, el mashup se convierte en una obviedad, en un decir «¡J*d*r! ¡Cómo se parecen las dos canciones! ¡Qué bien encajan!». Pero es que no podía ser de otra forma; cuando oyes una por separado, se te viene a la cabeza la otra. En este caso, se puede hablar de un mashup innecesario o, en el mejor de los casos, curioso. No son de mi agrado, porque la originalidad es escasa y lo único que se requiere es un poco de pericia técnica (que esa sí la valoro), para obtener un producto que aporta muy poco. Como ejemplo arquetípico de los mismos, Every Car You Chase, colisión de Every Breath You Take de Police y Chasing Cars de Snow Patrol.

 

Ambas canciones comparten el mismo espíritu, sus ritmos son parecidos, así como el estilo de interpretación. Lógico que queden bien juntas. Pero lo que le pido a un mashup para considerarlo bueno es que despierte mi atención al escuchar algo nuevo e interesante. Después de todo, a una canción normal no le pido otra cosa.

 

Otros mashups, los menos, descubren, al trasladar una interpretación a otro entorno instrumental, nuevos paisajes sonoros, nuevas sensaciones. Entonces, el tema se pone ya interesante y cabe aplicar la regla habitual de puntuación, comprobando que los aspectos técnicos acompañen al hallazgo. Teniendo en cuenta que muchos mashups no los realizan profesionales, reconozco que la manga puede ser un poco más ancha de lo que sería con una grabación de estudio normal. Pero lo mejor es poner ejemplos. ¿Cansado de oír Rehab de Amy Winehouse? La han machacado tanto, emitiéndola por todos lados… No problem, baby. Un pequeño genio la ha empotrado en un nuevo entorno, rock, muy alejado del soul revival original, que proporcionan The Killers en su tema Mr Brightside. La canción suena nueva, extraña pero brillante. La considero notable, porque algunos aspectos técnicos fallan (suena un poco aturullada en algunas partes, la calidad de grabación no es del todo perfecta). Otro pequeño defecto es que toda voz que suena es de Amy Winehouse y aunque las reglas del mashup no exigen que suene la voz de las dos canciones empleadas, en este caso, creo que Brandon Flowers podría haber metido baza en algún momento (aunque fuera como coro). Pero, en todo caso, habiendo sido realizado por un no-profesional, lo mínimo que hay que decir es que es notable. Su autor ha sabido ser original juntando elementos que a priori no considerarías y lograr con ello algo que suena diferente. Aquí está Amy Winehouse vs The Killers con su Mr Rehabside.

 

 

Y ya para acabar, una genialidad. Un tema sobresaliente, en el que ambos temas se integran sin problemas, dando lugar a algo que te deja de piedra, porque coge un tema que todos conocemos y, al oírlo, recuperas la sensación de que lo escuchas por primera vez (eso es algo muy grande). Sólo está al alcance de una mente muy creativa y talento musical. Por tanto, ¿importa que el resultado sea unión de dos temas anteriores si el resultado funciona de forma autónoma sin problemas? Ya en el post en el que hablé de los mashups por vez primera puse un ejemplo. Este es otro. Es la unión de Closer de Nine Inch Nails con, ni más ni menos, que Come Together de The Beatles. Me da la sensación de que si John Lennon siguiera vivo a mediados de los 90 y estuvieran juntos The Beatles, experimentando con nuevos sonidos, como hicieron durante toda su carrera, el resultado podría haber sido muy parecido a éste. Come Closer Together, de The Beatles vs Nine Inch Nails, aún más tenebrosa que la de 1969 y con una instrumentación y voz de Trent Reznor que le sientan como un guante a la canción. Disfrutadla.

 

 

En fin, esta es mi opinión sobre los mashups, una herramienta tan válida como otras, pero cuya utilización debe estar sujeta a los mismos criterios de calidad que a cualquier otra. ¿Cuál es vuestra opinión?

 

Saludetes

 

Ártabro

 

P.S. Escucha recomendada: Tears Dry On Their Own de Amy Winehouse

 

 

 

 

 

Categorías: Divagaciones · Rarezas

Joe Strummer: The Future Is Unwritten. Opinión

21 Abril, 2008 · 5 comentarios

Hola a todos:

El pasado jueves pude, por fin, ir a ver la película que Julian Temple realizó sobre Joe Strummer y de la que hablé en este post.

Pensé en escribir el viernes un post sobre mi opinión, pero me alegro de que al final no tuviera tiempo y lo hubiera de aplazar hasta hoy, porque la película se ha sido aposentando y dejando una impresión más definitiva, haciendo que una crítica apresurada hubiese resultado injusta e incómoda para mí de volverla a leer.

Este documental trata de la vida de Joe Strummer y la abarca por entero, desde su nacimiento hasta su muerte. Para ello se basa en un montón de material inédito, grabaciones poco conocidas y otras muy famosas, muy bien montadas e intercaladas con declaraciones de amigos, novias, familiares, compañeros de grupo y personalidades del mundo de la música y del cine que, de una forma u otra, se han visto influenciados por el protagonista. Uno de los puntos más fuertes de la película es la inserción frecuente de declaraciones del propio Strummer, así como de canciones que pinchaba en su programa de radio. ¡Qué buen gusto tenía el j*d**!

La verdad es que salí del cine con la impresión de que Joe Strummer fue un c*br*n de mucho cuidado. Fue un matón escolar, dejaba tirada a su novia, a sus amigos, a sus personalidades, todo en pos de la fama. Incluso se atisbaba que The Clash fue un grupo prefabricado por su manager. No obstante, con el tiempo, me percaté de que todos, esas novias, esos amigos de la infancia, esos compañeros de una etapa de su vida, etc… que habían hablado sin tapujos de ese comportamiento del artista, le admiraban, le seguían apreciando. ¿Por qué? Algo no me encajaba.

 

Probablemente es porque Joe Strummer se dio cuenta a mediados de los 80 de la trampa en la que había caído. Son muy reveladores los fragmentos en los que él mismo dice que conocía perfectamente los fallos y errores en los que habían incurrido grandes bandas del pasado como The Beatles o The Rolling Stones y que él no iba a seguirlos. Después reconoció no sólo que los había cometido todos (drogas, tocar en grandes estadios alejándose del público, lujos, managers viles,…), sino que incluso The Clash inventó algunos nuevos. La narración de la degradación y fin de The Clash es uno de los momentos más interesantes de la cinta.

 

En el proceso de reconstrucción de su persona tras la ruptura de su banda, Joe Strummer se abrió más a la gente y, del mismo modo que mezclaba músicas de mil estilos en sus temas, comprendió que podía y debía mezclar personas de todos los tipos, que lo importaba era su interior. Así, volvió a ver a viejos amigos de la infancia, comenzó a socializar más y a dialogar, cuando hasta entonces más bien se había dedicado a arengar. En resumidas cuentas, Joe Strummer se humanizó y lanzó un mensaje no tan incendiario y sí más de conocimiento de y entendimiento con los demás. Lástima que cuando volvía a lanzar una carrera musical, muy interesante, con su banda The Mescaleros, falleciera por una dolencia congénita de corazón no diagnosticada.

 

La película, por tanto, una vez digerida, deja un poso de humanismo en el personaje que, si fuera por los dos primeros tercios de la película, vería imposible.

 

La recomiendo, por tanto. En Madrid, aún se puede ver, pero apenas en los cines Verdi (no me llevo comisión). Disfrutaréis con la biografía de un músico excepcional y de una banda sonora impresionante.

 

Os dejo con dos muestras, la primera, una de las primeras canciones que impactaron, y con razón, al joven John G. Mellor. Además, así pongo una canción de Elvis Presley (no estoy seguro de haber puesto alguna y tiene algunos temas que se lo merecen). El tema, bastante fuera de la onda en la que se movía Elvis es Crawfish, completamente empapado de soul y blues sureño, salido de los cajunes de Luisiana. Salía en The King Creole. Por cierto, magnífica voz la de la mujer, Kitty White.

 

 

La otra canción es el primer éxito de Joe Strummer como músico. No fue con The Clash, sino con una banda anterior de mediados de los 70, con los que actuaba durante su época okupa. Es muy interesante, porque nos muestra a un Joe Strummer inserto en la movida pub-rock que había en Londres por entonces y que sirvió de fermento para el punk. La banda, de sonido rockabilly abrasivo y básico (vuelta a los orígenes del rock), era The 101er’s y la canción Keys To Your Heart.

 

Ya me diréis vuestras opiniones y críticas de las películas musicales.

 

Saludetes

 

Ártabro

 

P.S. Escucha recomendada: Get Down Moses de Joe Strummer & The Mescaleros

Categorías: Críticas · Rarezas