Exiled from CBGB

Música que nunca oiré

3 Julio, 2009 · Dejar un comentario

Hola a todos:

 

Estos días de canícula no dan ganas de casi nada. Incluso reconozco que desde primeros de junio me da pereza escuchar música, sobre todo si es de guitarras que te impulsa a gritar y saltar. Por supuesto, las canciones de verano me están completamente prohibidas por su propia genética.

 

Sin embargo, fui a un concierto de unos amigos la semana pasada que me quitó mucha de esta pereza. Tenía pensado hablaros de ello, pero se nos entrecruzó a todos nosotros un obituario. De hoy, no obstante, no pasa.

 

El grupo de mis amigos mola. Cada uno de sus componentes viene de su rollo. El guitarrista tenía bagajes heavies, al cantante le detecto querencia por las poses a lo Jim Morrison y el bajo, el amigo por el que conocí al resto de ellos, le gustan PortisheadThe Cure. El batería es tema aparte, pues ha cambiado un par de veces, en los bastantes años que llevan los demás juntos. La pregunta, no obstante, es clara, ¿qué puede salir de esa unión de gustos?

 

Bueno, el planteamiento es engañoso, porque aparte de lo dicho, tienen otros muchos gustos musicales, y en algunos de ellos coincidían y en otros, con el paso del tiempo y del roce con los demás compañeros de banda, han terminado por hacerlo.

 

Sobre lo que tocan, pues, según ellos mismos lo definen, es una mezcla de rock que a veces tira hacia el sureño y psicodelia. Además, les gusta que sus temas se desarrollen para crear ambientes (hacia ahí están dirigiendo sus inclinaciones últimamente), por lo que también tienen algo de rock progresivo. Y esto sin contar las influencias particulares que cada tema posee, claro está.

 

Pero eso no es lo importante del post.  La cuestión es que con el paso de los años se han ido haciendo con un repertorio propio bastante majo (hacen muy pocas versiones, salvo un Hey Joe de Jimi Hendrix que delata querencias de todos los componentes del grupo). No sé si serán mis oídos de amigo, pero aproximadamente media docena de temas son más que destacables y de algunos de estos me atrevería incluso a decir que estoy seguro de que serían éxitos para una banda que fuera conocida en este estilo musical. Se lo dije tras este concierto, en el que noté una clara mejoría y que las canciones estaban mucho más pulidas y redondas. No soy el único que piensa que podrían grabar en serio  y tratar de probar suerte. Incluso aunque es evidente que su propuesta no existe para las radios comerciales (ni es esperable que les interese), creo que tienen un público, al que quizás no podrían llegar por falta de apoyo, pero que estaría dispuesto a pagar por su música (yo formaría parte de ese público).

 

Pero ellos dicen que no, que les gusta lo de ensayar y dar conciertos esporádicos para sus amigos, pero que no piensan en grabar. Tampoco les tienta la fama. Uno de ellos tuvo sus momentos de gloria en los 80 (fue miembro de un grupo de la Movida) y no lo echa de menos. Y los demás pasan de eso. Podría decirse que su única motivación es la música por la música (y para los amigos).

 

Loable. Claro que eso me plantea la terrible realidad de que, como ellos, habrá otras docenas, centenares, miles de grupos, de todas las ciudades de España, del resto de Europa y del resto del mundo, en esa situación. Miles de canciones interesantes que jamás oiré porque nunca serán grabadas ni nunca saldrán de su núcleo de fans más cercano.

 

Es un pensamiento triste y hasta desolador, pero también me hace pensar que es bonito que sea así porque me predispone a seguir buscando y me hace sentir afortunado porque al menos éstas no se me han escapado.

 

Por cierto, si os preguntáis por el nombre del grupo de estos amigos… No sé si debería contar con el permiso de ellos para divulgar su nombre, pero no creo que pase nada por decirlo. Insonora. Tienen página de MySpace, pero las canciones que hay allí colgadas desde hace tiempo palidecen con sus interpretaciones en directo, mucho más crujientes y moduladas. Es lo que tiene el rodaje.

 

Si alguna vez os tropezáis con una actuación suya, tal vez me veais entre los asistentes.

 

Saludetes

 

Ártabro

 

P.S Escucha recomendada: La balada de Pepito Vilas de Insonora

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Mucho más allá del castaño oscuro

30 Junio, 2009 · 2 comentarios

Hola a todos:

 

No es difícil adivinar sobre lo que voy a hablar hoy. Efectivamente, me refiero al carnaval Michael Jackson.

 

Hace un par de hilos hablé sobre la noticia. Acababa de llegar a casa y me pareció que la noticia una mención se merecía en la bitácora. Y sigo pensándolo. Pero lo que no me podía imaginar era todo lo que llegaría en los días siguientes. ¿SE HA VUELTO TODO EL MUNDO LOCO?

 

Hemos entrado en un circo vergonzoso en el que existen peleas a muerte para ver quién lleva a los titulares la noticia más escabrosa que puedan encontrar sobre el pobre hombre. Conexiones rocambolescas a un restaurante de Madrid donde se custodian un par de zapatos (made in Spain, recalcó el enviado especia) que se probó el cantante, más corresponsales comentando la noticia alrededor del mundo que cuando empezó la segunda Guerra del Golfo, reportajes sobre su vida con imágenes que se repetían incesantemente de una cadena a otra (el vídeo de Thriller, el bamboleo de su tercer hijo en un hotel alemán, planos de él posando con los brazos en cruz en el control antimetales del palacio de justicia donde se veía su caso por presunta pedofilia, etc.). Procesiones de cámaras delante de la estrella que tenía en Hollywood, montones de frikies haciendo el moonwalk, poniendo velas a fotos de revistas donde originalmente ponían a parir (o se reían de él), la grabación de la llamada al 911, investigadores que deshuman una oscura canción del artista donde hablaba del Demerol (ante lo cual gritan «¡Premonitorio, premonitorio!»), periodistas que se preguntan donde está el médico, aparentemente huido, y luego se supo que siempre la policía sabía dónde estaba (¿quizá el objetivo del médico era evitar a los periodistas? Que j*p*t* el médico, que no nos da declaraciones), expertos en tonadilleras, p*t*ll*s de tres al cuarto e hijos y/o chulos de las anteriores, reciclados en analistas de su trayectoria musical y escandalera, datos que se dejan caer con mala baba como que podía estar calvo, pesar apenas 51 kg. o cálculos morbosos sobre la fortuna que pueden hacer ahora sus herederos con la venta de sus discos…

 

¡Ah, esa es otra! Los herederos, sus hijos, que por momentos parece que se los van a disputar hasta el despedace y al siguiente la madre biológica pasa de ellos y los repudia (comentando así, de pasada, que tampoco eran hijos de Michael Jackson), porque prefiere a sus caballos. Millardos de encuestas para elegir su mejor canción, su mejor vídeo, su mejor escándalo, su mejor color de piel… Y todo esto lo sé viendo telediarios y leyendo periódicos supuestamente serios.

 

A juzgar por los especiales (incluso revistas serias como Time), la cobertura periodística y demás… ¿es mejor Michael Jackson que Kurt Cobain? ¿Mejor que Freddy Mercury? Por supuesto. ¿Mejor que John Lennon y Elvis Presley? Pscheee… Por ahí le andaría, dicen los medios, ocultando cierto rubor, porque saben que entonces no se les dio tanto bombo a esos sucesos (escala planetaria y de modo transversal) como ahora a Michael Jackson. Eso sí, todos hablan del nacimiento de un mito.

 

Se han pasado mil pueblos.

 

Pongamos las cosas claras, al menos desde mi punto de vista. Un mito no se puede crear sin materia prima, ni siquiera se puede crear con una materia prima de poca calidad. Michael Jackson tenía mucho talento. Pero también tuvo un aparato mediático (recordemos sus contratos con P* y otras marcas) que le ayudó mucho y que no tuvieron otros muchos antes (ni después). Además, tuvo la suerte o la desgracia de que los medios de comunicación no le abandonaron cuando su música dejó de ser tan puntera y fresca. Claro que eso se debió a que los mismos encontraron “buenas” historias para llenar sus páginas con sus extravagancias y locuras (Wacko le llamaban).

 

Sin embargo, para mí Michael Jackson tiene, a su pesar, un lado oscuro musical. Si para mí es fundamental Michael Jackson no es porque epitomiza buena parte del sonido de los 80 (para lo bueno y para lo malo), sino porque se convirtió en la plantilla sobre la que se han diseñado a muchos artistas posteriores. En mi opinión, Justin Timberlake y buena parte de la música comercial actual arranca de la inmensa popularidad que adquirió Jackson. Porque, dejando aparte sus hitos y sus récords, hay algo en lo que Michael Jackson fue el absoluto pionero en la música. Fue el primer artista superventas de escala mundial (Madonna vendría algo después reforzando la línea) al cual su imagen no se le puede asignar ningún instrumento musical. Él era voz y baile (y talento, de acuerdo). En sus conciertos nadie preguntaba cómo se llamaba su guitarrista o el batería. Él era el centro y el foco de atención. Pero habría que preguntarse si eso no lo hizo más sensible a los poderes de las multinacionales al no contar con un grupo detrás en el que hacerse fuerte y saberse deudor en buena parte de patrocinadores, aparatos mediáticos y productores mágicos como Quincy Jones. Esa es su gran herencia para la música actual. Y no me gusta demasiado, para ser sincero.

 

Os dejo con Gimme Some Truth de John Lennon. Lamento que no se vea o se escuche bien, pero no hay mejor versión y la canción expresa con bastante exactitud cómo me siento con este tema.

 

 

Saludetes

 

Ártabro

 

P.S. Escucha recomendada: Honesty de Billy Joel

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Esa luz universal en la noche

29 Junio, 2009 · Dejar un comentario

Hola:

 

Este es otro de esos hilos sólo tangencialmente musicales, pero que no puedo evitar escribir. Se trata de la concesión a la Torre de Hercules de su inclusión en el catálogo de bienes considerados Patrimonio de la Humanidad.

 

Yo crecí a los pies de esa torre. En la primera fila de edificios que asombrados la contemplaban. Todos los días la veía al levantarme y mi colegio estaba en la colina inmediata. Recorrer la ensenada del Orzán como mínimo dos veces al día para ir a comer donde mis padres trabajaban y volver a la escuela eran un juego para mí, porque seguía la silueta de la torre desplazándose por detrás de las otras construcciones que la tapaban, hasta que, casi al llegar al estadio, salía del todo y la veía en toda su grandeza. Y por las noches, su luz, sus cuatros destellos, entraban y desfilaban en el salón de casa. Durante los frecuentes apagones que había en la ciudad, ella no fallaba y nos daba un punto de esperanza y de consuelo en mitad de la oscuridad.

 

Todavía recuerdo esos cuatro destellos, puntuales, exactos, ineluctables. Con ellos aprendí, me doy cuenta ahora con asombro, lo que era el ritmo y cómo sentirlo y seguirlo con los ojos cerrados. ¿Le debo a la torre mi ilusión por la música? No lo sé. Quizás. De lo que sí estoy seguro es de que le debo el mirar el futuro, por muy oscuro que se presente, con un punto de optimismo refulgiendo a lo lejos.

 

Metrónomo de luz, faro del fin del mundo, la estrella más grande que colgaba en la noche de La Coruña. Su estrella Polar. El sábado fue un día feliz para mí.

 

 

Y como también unos petroglifos del monte dos Bicos (de los Besos) han sido incluidos en la declaración de Patrimonio de la Humanidad, tengo la excusa perfecta para ”colar” esta bella canción de Luz, Dame un beso, en la lista de Spotify.

 

 

Felicidades. Ya no es nuestra. Es de todos.

 

Ártabro

 

P.S. Escucha recomendada:   O mar de Madredeus

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¡Michael Jackson ha muerto!

26 Junio, 2009 · 1 comentario

Hola a todos:

 

Hoy venía de un concierto muy majo de unos amigos y pensando en si podría hablar de ellos en esta bitácora y cómo y me entero de que Michael Jackson de un ataque al corazón. Sin duda será una de las noticias musicales del año.

 

Curioso, la noticia me impactó por un lado, pero por otro, no me sorprendió.

 

Seré sincero. Michael Jackson no es/era de mis artistas de referencia, ni siquiera acostumbro a oírlo. Incluso (otro día hablaré de ello) bauticé un sindrome musical con su nombre. Pero, hay que reconocerlo. Michael Jackson fue el rey del pop durante muchos años y los 80 no se podrían entender, no sólo en la música, sino también en iconografía, moda y hasta en marketing, sin su figura. Fue precisamente esto último lo que, en mi opinión, acabó con él. Hasta que no llegó él, no se había dado nunca que un cantante/artista/músico fuera más conocido por una serie de escándalos, rumores, polémicas extramusicales que por su música. Poco a poco la figura fue eclipsando al músico y su obra y terminó por devorarlo. Quizás no lo recordéis, pero hubo un tiempo, en los 90, en que Michael Jackson aterrizó en varios países y firmaba acuerdos con ministros para ver la posibilidad de construir en ellos un parque de atracciones tipo Disney diseñado y patrocinado por el artista.

 

Una vez oí que Michael Jackson creía que moriría con 40 años. Al final fue con 50.

 

En definitiva, ha muerto un icono. Densanse en paz. Y para los bobos que piensen que fue un consuelo que no llegara a ver cómo perdía Neverland y su patrimonio, que piensen que deja 3 niños pequeños.

 

Os dejo con dos de sus temas, uno cuando ni él mismo probablemente se creería que le iba a ocurrir en la vida lo que le ocurrió y el segundo la última de sus canciones que me gustó. She’s Out Of My Life y Scream.

 

 

 

Saludetes

 

Ártabro

 

P.S. Escucha recomendada: Say, Say, Say de Paul McCartney & Michael Jackson

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Noticia a medias

24 Junio, 2009 · Dejar un comentario

Hola a todos:

 

Hace unos pocos días leí en el periódico El País la siguiente noticia de Dario Manrique. Resumiéndola mucho, ya que os dejo el enlace para leerla con detalle, resulta que el productor Danger Mouse (conocido por muchos por ser una de las mitades a Gnarls Barkley), se ha aliado con el rockero Sparklehorse para crear un disco. Ellos compusieron unos temas instrumentales y luego los pasaron a colegas músicos para que pusieran la voz. Ahí cupieron desde Suzanne Vega hasta Iggy Pop, pasando por The Flaming Lips y componentes de The Pixies, Super Furry Animals o The Cardigans. Además, el cineartista David Lynch aportó la estética que rodeaba al disco con decenas de fotografías y cantó un par de temas. Sin embargo, a pesar del jugoso reparto, tanta gente ahí cada uno de su padre y de su madre, trajeron problemas. El disco, Dark Night Of The Soul (ciertamente, como señala Manrique, un título muy de San Juan de la Cruz) se pensaba editarlo a través de EMI que poseía los derechos de buena parte de ellos, pero no se llegó a un acuerdo. Entonces, según dice el artículo, Danger Mouse decidió editarlo de todos modos, con todo el trabajo visual incluido y todo eso, pero el CD es en realidad un CD-ROM virgen y se conminaba al comprador a usarlo como quisiera, debido a razones legales que habían impedido que contuviera música. Estaba claro por donde iban.

 

La jugada es muy buena. No obstante, Darío Manrique comienza ahí a especular que todo esto lo hace Danger Mouse como campaña de autopromoción, venderse como el hombre solo que se enfrenta a la bestia. Además, así, mete presión a la discográfica para que le permitan publicarlo y genera expectativas frente a dicho trabajo.

 

Puede ser, pero, y ahí hay un fallo del artículo, creo que no explora otra posibilidad. Que sea una campaña de promoción de Danger Mouse, aunque amañada con EMI. Es cierto que Danger Mouse ya ha explotado en el pasado las posibilidades de una campaña de comunicación basada en medidas agresivas y polémicas, como fue el Álbum gris que le dio a conocer, pero, reconozcámoslo, también EMI, al igual que cualquier multinacional de la industria, es maestra en estas estrategias. Un argumento a favor es que EMI dice seguir negociando para ver si se lanza el disco físicamente o no. Si fuera así, pensémoslo, todos salen ganando. EMI vendería un producto que ha levantado gran polvareda y expectatión y Danger Mouse aumenta su crédito ante sus fans por haber colado un gol a la malvada compañía. A EMI no le importaría pasar por el malo de la peli, porque, como dice el dicho castellano, «dame pan y llámame tonto».

 

Aunque este aspecto del artículo puede ser disculpable (ya que es una hipótesis plausible pero tal vez no muy probable), hay otro fallo mayor. No me habla del disco en sí. Increíble, porque hasta el periodista deja entrever que Dark Night Of The Soul ya está en las redes de intercambio de archivos (y así es), pero no me cuenta nada de él. Si es bueno, malo, nada… salvo que la mayoría de las piezas van en onda de «languida psicodelia». Ni siquiera le merece un comentario para decir si sería interesante publicarlo por las vías tradicionales por sus valores musicales intrínsecos. Cuando durante el resto del artículo pone varias veces en entredicho las motivaciones de Danger Mouse y su talento, y alude a su tácticas de autopromoción, creo que se hacía necesario mencionar si hay algo detrás de todo esto.

 

 Y bueno, en la edición en papel nada, pero, caramba, en un diario digital, no costaba nada poner un enlace a una de las canciones del disco o encastrarlo directamente del Youtube. Otros periódicos lo hacen.

 

Para no incurrir en el mismo error comentaré algo del disco. No he podido oírlo entero, sólo he tenido tiempo para unos pocos temas. En ellos dominan los tiempos lentos, con voces sedantes, pero a veces inquietantes. La melodía suele comenzar en ritmos lentos, oscuros, aunque luego poco a poco se van construyendo, elevando y en general aclarando un tanto, dando así una sensación de evolución. Pero hay una canción que me pareció bastante interesante. Lo canta Julian Casablancas, de The Strokes, y se llama Little Girl. Más próximo al sonido Gnarls Barkley, es mucho más animado, distintivo y, a la larga, satisfactorio. Os dejo con él.

 

 

Saludetes

 

Ártabro

 

P.S. Escucha recomendada: Going On de Gnarls Barkley

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