Hola a todos:
Otra vez me sucede que voy dejando poco a poco que pase el tiempo y no añado canciones a esta sección de periodicidad impredecible. Lo peor es que ahora poseo bastantes temas que encajan perfectamente en la sección, por lo que no es falta de material, sólo de oportunidad.
En fin, menos quejarme de mí mismo y más ir al grano. En varias ocasiones he tratado en el blog sobre que hay que estar abiertos a cualquier estilo musical, cualquier nuevo sonido o incluso a cualquier artista. Siempre hay una posibilidad, por mínima que sea, de ser sorprendidos por una genialidad que produzcan. Es triste perderse algo bueno por un principio de «pecado de origen».
Es verdad, sin embargo, que en el caso de artistas españoles, la posibilidad de que un cambio sustancial tenga lugar es mucho menor. Los artistas y cantantes españoles están, en general, muy constreñidos y el término «evolución» no es comprendido por la industria musical española, que debe considerar que significa algo así como «lavado de cara» o «cambiar un poquito, lo mínimo para que no parezca que siempre es lo mismo, pero sin arriesgarnos a perder a su público». Basta recordar la «evolución» musical que ha experimentado Estopa…
Por eso esta rareza tiene un especial valor para mí. Primero, por ser un producto hecho en nuestro país, donde este tipo de perlas escondidas no se suelen dar. Y, por otro lado, por ser de una artista cuya trayectoria, dicho pronto y mal, me la ha traído al pairo. No me gusta lo que hace ni lo que ha hecho, salvo este tema. Precisamente por ello es una lástima, me digo después de oírlo, que no decidiera arriesgar y seguir por este camino, porque creo que podría haber conseguido que buena parte de su público la siguiese. Hubiera sido algo realmente fresco en la música comercial española. Pero, dado que es una artista que canta lo que la echen, depende de lo que la discográfica le proporcione, y ésta prefiere que siga con temas chicle-pop con ramalazos «anastaciados» (como mucho).
La artista en cuestión es Rosa López, sí, Rosa de España, la ganadora del primer Operación Triunfo. Realizó hace años una colaboración a primera vista contranatura con el grupo catalán 12Twelve. Y la canción resultante está muy bien, con un sonido smooth-jazz y pizcas de chill-out, una interpretación vocal de Rosa muy sentida, una instrumentación impecable y una letra que no es tonta. El único fallo que tiene, y es terrorífico, es la apestosa coda que posee (si pudiera seccionarla y eliminarla sería feliz), con un sonido de consola de videojuegos de los primeros 90 y el remate de una voz que suena adormilada preguntando «¿Dónde estás?». Pero si dejáis de oírlo antes (a los 2′ 57”), os parecera haber escuchado un tema muy fino y sofisticado, cosa rara en el panorama español. Sólo se puede encontrar, que yo sepa en un disco recopilatorio llamado De Benidorm a Benicàssim.
Os dejo, sin enrollarme más, con Rosa + 12Twelve y la canción Una eternidad.
Saludetes
Ártabro
P.S. Escucha recomendada: Beleça de Alcohol Jazz